El adolescente y el fin de semana
Articulo publicado en la revista Vida Feliz
Cuando pensamos en la rutina de un adolescente, generalmente imaginamos a un chico que asiste a la escuela de lunes a viernes, en doble turno, y que dispone de un fin de semana para hacer lo que quiere. Pero, en realidad, son muchos los adolescentes que durante el fin de semana trabajan para ayudar a sostener la familia.
La adolescencia transcurre no sólo a una edad determinada sino también en una situación especial: la dependencia de los padres, que puede ser parcial o total. En esta oportunidad haremos referencia a ese grupo de adolescentes -que son la mayoría- que se encuentra en esta situación de dependencia. Durante toda la semana esperan la llegada del viernes y del sábado con gran expectativa. En algunas ocasiones tienen todo organizado y planeado: con quién se van a encontrar, en dónde y para qué. Hay momentos en los que no les queda claro qué hacer, y los arreglos llegan a última hora, un rato antes de salir. Muchas veces, esta improvisación implica que finalmente no hacen nada, con el consiguiente aburrimiento y estrés que luego pueden intentar calmar mediante actividades peligrosas: consumo de alcohol, de drogas o peleas con otros grupos.
El tipo de salida de los jóvenes es diferente en caso de que vivan en una ciudad grande o en un pueblo pequeño, si son menores de 17 años, si pertenecen a una u otra clase social. Pero especialmente lo que harán el fin de semana estará determinado por el tipo de interés que tengan.
La salida más comentada por los medios de difusión en los últimos tiempos es la de ir a bailar. Tanto adultos como adolescentes suelen creer que ésta es “la salida”. Esto no es verdad: hay otras formas de diversión que no por menos publicitadas son menos practicadas. Muchos jóvenes se encuentran en casa de amigos a charlar o a ver una película en video, a cocinar juntos, e incluso se reúnen para practicar algún deporte. ¡Sí, un sábado a la noche! Hay muchas cosas que se pueden hacer y que de hecho la hacen muchísimos adolescentes.
Nuestra sociedad, que hace un culto de la imagen, del mostrarse, ha convertido al baile en la salida socialmente aceptada por los chicos. En las “discos”, los chicos no pueden conversar entre ellos porque la música está muy fuerte, y sólo les queda mirar. Antes se bailaba en pareja; siempre de a dos, ya sea sueltos, con música ligera, o juntos, con música lenta, pero siempre de a dos. Hoy, los jóvenes bailan solos. Se miran, conversan en grupos, se muestran, pero huyen del compromiso de estar solos cara a cara.
Pero este fenómeno de multitud de soledades expresa también el mundo de los adultos. No podemos pedirles a los chicos lo que nosotros no hacemos: comunicarnos. ¿Cuántas veces conversamos cara a cara con nuestros hijos? ¿Cuánto tiempo disponemos para la comunicación? A veces damos la impresión de que el informativo, la novela o el partido que se transmite por la TV es más importante que comunicar afecto o intentar establecer una relación con nuestros hijos.
El tiempo libre es tiempo para descansar o para la distracción, pero también puede ser tiempo para aprender y para ser creativos. Enseñémosles esta idea a nuestros hijos adolescentes.
Son muchas las actividades que se pueden hacer en un fin de semana. Es cuestión de pensar, de charlar… y de realizar juntos. Algunas cosas que se pueden hacer son: pescar, cantar y tocar la guitarra con amigos, patinar, andar en bicicleta, salir de campamento, pintar, jugar, ver un video, cocinar, visitar museos, leer, visitar enfermos, hacer teatro, etc.
Pongámonos en marcha; los invito a agregar más actividades a la lista, y a conversar con los hijos y con sus amigos. Juntos podemos hacer un mundo mejor.
- 2 comentarios
muy bueno el articulo,es verdad que los adolescentes piensan que solo el hecho de salir a bailar es la unica diversion posible.tenemos una hija de 16 años que por sus malas notas esta suspendida de salir,yse pone como loca los fines de semana.te hago un a pregunta ,hasta cuanto la puede hacer sentir mal esta situacion????? esta suspendida hasta fin de año.el año pasado repitio,y este año el primer trimestre se llevo 6 materias.cariños y espero sus respuesta
yo prefiero recomendar acciones mas cortas 2 fines de semana 1 mes peros si son muy largos no lo entienden y son dificiles de mantener, junto a los actos de amonestacion debe ser acompañado de charlas, de alguna salida, se puede negociar actividades de la casa por dias, hacer las camas cocinar sacar basura lavar auto, por cada accion positiva puedo canbiarla por alguna salida, no solo sacar sino poner es otra manera de llamar a la reflexion espero que te sea util gracias por el mensaje cariños javier